Adios a Curro.
Ahora que los bosques que le vieron correr por sus laderas, refrescarse en sus aguas y cazar en sus valles dan muestras de querer despertar del sueño invernal con la llegada del equinoccio primaveral, Curro se nos ha ido a dormir ese apacible sueño de invierno del que un día despertará gracias a la ciencia y a sus espermatozoides congelados, reencarnandose en fuertes y valerosos alanos que correrán y cazarán con la agilidad y arrojo de un excepcional alano como lo fue Curro de Tamerán. (MARZO 2007).
Destacó como gran agarrador de ganado y cazador de jabalíes. Fue maestro y doctor en el agarre. Impartió clases a destacados alumnos como Goiko, Zarpas, Chulapa, Ebros, Nero, etc. además de ser campeón de España y haber sido elegido mejor ejemplar de su raza en numerosas exposiciones.
Curro de Tamerán nació en Sevilla en casa de Diego Bermúdez, vivió desde los dos meses hasta los cuatro años y medio en Madrid en casa de Javier Astorga y murió a los ocho años y tres meses en León en casa de Francisco García Escanciano.